¿Casarse a los 40? Difícil pero no imposible

23 de Noviembre del 2014

Tanto los hombres como las mujeres tienen la ilusión de encontrar su media naranja. Pero, después de los 40 años, ellas son las más perjudicadas al momento de formalizar una relación y soñar con llegar al altar. ¿Por qué? ¿Cómo revertir la tendencia? Palabras de una especialista.
Las mujeres maduras son muy activas, les gusta salir y viajar. Pero nunca pierden la esperanza de tener un caballero con quien ir a cenar, tener una cita romántica y, por qué no, tener sexo.

¿Y qué pasa con los hombres? Ellos desisten de tener una pareja porque privilegian su tranquilidad personal y ven a las mujeres como una amenaza que les puede quitar esa sensación de paz interior. Cuando son exitosos, como tienen sus temas domésticos muy bien organizados, no necesitan una mujer en casa y sólo buscan a una cuando la requieren por algún tema puntual.

¿Y qué pasa con los hombres?

Ellos desisten de tener una pareja porque privilegian su tranquilidad personal y ven a las mujeres como una amenaza que les puede quitar esa sensación de paz interior. Cuando son exitosos, como tienen sus temas domésticos muy bien organizados, no necesitan una mujer en casa y sólo buscan a una cuando la requieren por algún tema puntual.

Las mujeres adultas tienen menos posibilidades de concretar una vida en pareja porque:

Tips para formar una pareja

Lo primero que hay que hacer es desear la pareja y estar preparada para eso. El pensamiento positivo es fundamental.
Buscar sinceridad en el encuentro. Plantear tus objetivos muy claramente, sin temor a que el otro huya. Comunicarse, hablar e intentar conocer al otro con sinceridad.
Solucionar antes los problemas que tuviste con tu pareja anterior. Antes de iniciar la nueva relación, te conviene estar bien, armónica y centrada. Por eso, no hace mal estar un tiempo sola.
Estar abierta, atenta, despierta al mundo que te rodea. El hombre “óptimo” puede estar a la vuelta de la esquina y no lo vas a encontrar cerrando puertas. Todas tenemos muchas posibilidades.
Ir a agencias y consultoras matrimoniales, donde van las personas que desean establecer un vínculo duradero. No sentirse mal por recurrir a un lugar de esas características; en última instancia, lo que todos desean allí es encontrar una pareja auténtica.
Respecto a los bailes, after office, chat e internet, no pensar que, porque hay personas del sexo opuesto, tienen intenciones de formar una pareja estable.
También a través de la familia, amigos, en el trabajo, clubes, actividades y redes sociales se puede conocer gente.
Ampliar el espectro dentro del perfil de búsqueda. No cerrarse a conocer gente únicamente si están dentro de las características que “pensamos” que son apropiados para nosotras.
Pero tampoco entrar en relaciones en las cuales ya sabés de antemano que no es la persona indicada, sólo porque tenés “hambre de piel”. Si es así, saber que no va a ser la persona con la cual vas a poder armar un proyecto y, por lo tanto, tampoco después tendría que haber lágrimas.
El impacto” que sentís al conocer a alguien no lo es todo. A veces te lleva a relaciones que no te satisfacen en otros planos.
Buscar el amor, que es mucho más que una muy buena relación sexual. Implica el darse, entregarse, el compañerismo, la generosidad, la tolerancia, la ilusión, la comprensión, etc. Con estas actitudes estarás en mejores condiciones de vincularte que si te acomodás simplemente al otro, porque en algún momento vas a querer ser vos misma.
Margarita Baumann

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