Margarita Baumann de la consultora For Ever, reflexiona: “Habría que cambiar la mentalidad de los varones mayores, dado que buscan compañeras 10 ó 15 años más jóvenes”.

"La gente viene acá para ganar tiempo y seguridad, no porque carezca de condiciones para vincularse por sus propios medios", se ataja Margarita Baumann, directora de la consultora For Ever.
"Ocurre que la mayoría de ellos, aunque está permanentemente relacionándose con gente, no entabla vínculos afectivos sino puramente profesionales. La queja habitual es que los lugares nocturnos son ambiguos, nunca se sabe si las personas están disponibles o son casados en busca de una trampa. En cambio acá se comprueban los datos, desde el estado de salud, el nivel de ingresos y el estado civil", aclara.
Baumann señala que la mayor afluencia de mujeres se da a los 30 o 35 años, con un pico a los 50 años, mientras que la mayoría de los hombres que vienen son más jóvenes.
Esto provoca algunos inconvenientes. "Habría que cambiar la mentalidad de los varones mayores, dado que siempre buscan compañeras 10 ó 15 años más jóvenes. Hoy, las mujeres hasta los 60 están muy bien físicamente, han crecido personal y profesionalmente y están en una etapa óptima para iniciar una relación", indica la consultora.
Aída Finkelstein y Humberto Romano se conocieron a través de For Ever, se casaron y tienen una hija. Ambos eran separados, pero por sus ocupaciones no tenían tiempo de salir a relacionarse con gente. Son de los pocos que no tienen recelo en contar su experiencia.